Adictos al amor
PornografÃa en Internet. Que tema. Recuerdo los primeros años, eran fotos inocentonas de modelos francesas en ropa interior, yo tenÃa una colección donde Anne Marie Goddard era la estrella, eran fotos de gran calidad, con harto blur y generalmente en ropa interior. Eran otros tiempos. Un amigo una vez me dijo que no le gustaban esas fotos tan producidas, que preferÃa cosas más amateur. Y es que sobre este tipo de cosas, lo único claro es que si eres hombre, bajas pornografÃa de internet. El resto, es cosa de cuanto y qué. El otro dÃa hablaba de eso con Jaime, de que hubo un tiempo en el que ambos fuimos “adictos al amor”, bajando videos por toneladas, pelÃculas enteras, y de pronto, como que aburrió. Pero estas cosas vienen por oleadas, es como dejar de tomar tragos fuertes y prometer solo tomar cerveza.
Internet ha sido el mejor aliado de la industria del porno. Es raro y no tiene mucha lógica, pero de seguro que les ha pasado, estar diciendo “¡por favor que se saque ese sostén!” y de pronto cuando se lo quita… te das cuenta de que no es una gran sorpresa. Es asÃ. Son miles, cientos de miles de videos que se tratan de lo mismo, con variaciones tan enfermas como puedan imaginarse. A un click de distancia. Qué recuerdos, eran tan buenos tiempos. En los primeros años ni siquiera venÃan por internet, sino en los viejos disquetes de 3’14. Viejas glorias, Jenna Jameson y Silvia Saint en sus buenos dÃas. Y a medida que aprendÃamos a navegar, habÃa que encontrar nuevos puertos donde atracar. Y como buenos marineros, siempre encontrábamos chicas en esos puertos.
Mis viejos cuando yo era adolescente se negaron a poner cable porque estaban preocupados de qué podÃamos ver en la tele, pero sin embargo tuvieron la amabilidad de siempre pagar muy buenas conexiones a internet. Me los imagino en su pieza, mi vieja diciéndole a mi viejo “oye, cálmate, les dimos una buena educación, son responsables”. Lo primero que debo haber puesto en Yahoo debe haber sido “tetas” o algo asÃ.
No. En realidad fue “Pamela Anderson”, mi fantasÃa de toda la vida. Eran fotos que se mandaban en aquellos buenos tiempos por ICQ, lentamente, una foto era una eternidad pero verla era toda una victoria. Y asÃ, una tras otra, se hacÃa una colección, pequeña, pero que aumentaba con los amigos. Fotos y miles de fotos. Pero después llegó el video. Lentamente, unos extractos de pelÃculas viejas que hoy en dÃa son curiosidades. Porque el “boom” del video trajo también todo tipo de aberraciones… ¿un clásico? El video del caballo, claro. También videos viejos de Rocco, que en dos minutos destruÃa todo tipo de enseñanzas católicas sobre el amor de pareja…. es decir… ¿”eso” también es amor? Y salÃan las páginas como “fuckherthroat.com” (finito) o la mejor de todas, un clásico instantáneo, “my daughter is dating a nigga”, donde “nigga” estaba tachado por “black dude”, y decia abajo “tan controversial que tuvimos que cambiarle el nombre”. Estaban pussy.com, sex.com, y unas pocas páginas chilenas con fotos, que después evolucionaron hasta llegar hoy a un montón de páginas de escorts y prostitutas como sexo.cl o relaxchile.com, que fueron perfeccionandose cada vez más, y prometen que el contenido de las fotos es real. ImagÃnense ser editor de esos portales. También salieron ideas muy buenas, como tipos que se dedicaban a rastrear fotologs y crearon www.minasricaschilenas.blogspot.com, demasiado simple, minas-ricas-chilenas, y punto. Se conviriteron en casi nada en una página bastante vista.
Pero volvamos a los videos. Con tanto material audiovisual andando por ahÃ, fue fácil descubrir cosas que solo imaginábamos, los teléfonos “vibradores”, los gringos viajando por latinoamérica al más puro estilo Mike in Brazil, o las weás tipo BangBus, miles de combinaciones y miles de variaciones para pelÃculas famosas, “Porn Wars” (Star Wars), “Los Soporno” (Los Soprano), “Some Fuck it hot” (Some Like it Hot, de Billy Wilder con Marilyn Monroe), “The Da Vinci Load” (genial), “XXXorcist” (El Exorcista), y pelÃculas hiper sofisticadas como “Robinson Crusoe en la Isla del Pecado” o “Piratas”, un evento cinematográfico fabuloso donde esquletos en 3D peleaban contra chicas escotadas. Como bien acotó un compañero, uno siempre en esas pelÃculas de piratas quiere que se le salga algo a las minas, pero es muy falso porque los trajes resisten. Acá no. Porque son más reales que el mismo cine real.
Pero no era suficiente. Porque NUNCA es suficiente. Entonces quisimos conocer más a nuestras diosas, y empezamos a tener sus “biografÃas”, como los famosos “Deep inside with.. (inserta el nombre de tu actriz acá)” donde ellas respondÃan los mails de los lectores y nos contaban un poco sobre sus vidas. No sé si será en serio o no, pero Tawny Roberts decÃa ser la tÃpica chica campesina tÃmida que un dÃa se acostó con alguien… y bueno, le gustó. Demasiado.
Y también hay otro tipo de videos, que esto es ya bastante mutante, pero puedes ir saltando de capÃtulo de dvd, o de “angulo”, dependiendo de la pose en que quieras que la actriz esté, todo desde tu punto de vista. Todo esto para que te des cuenta de que pajearte es mil millones de veces más fácil que decirle “hola” a una mina en una fiesta. Asà que si nunca te podÃas agarrar a nadie, no importa, porque incluso hay videos con microcámaras al interior de una vagina que te muestran lo que pasa -esto roza lo documental- por si eventualmente vas a pajearte toda tu vida. Y de eso hablábamos con Jaime mientras caminábamos, de las 7 partes de “instituto ruso” que bajé el año pasado, tras lo cual… las borré y no seguà bajando, no se porqué. La oleada habÃa terminado. Es raro esto del porno por internet, no se acaba, siempre encuentran una nueva forma, y hay para todo -repito, todo- tipo de gustos. Porno gringo, más violento con las mujeres, porno inglés, más violento con el hombre, porno alemán -cualquier weá enferma- en fin, somos todos cibernautas, somos todos adictos al amor.
No me vengan con tonteras. El que no haya bajado un video porno, que deje el primer comentario.




Un adicto al amor también es alguien que depende de y está compulsivamente enfocado hacia el cuidado de otra persona. Los adictos al Amor suelen tener baja autoestima y falta de auto-identidad, y su adicción puede provocar un comportamiento obsesivo, de control.
Las consecuencias de la adicción al amor son variadas. Los adictos al amor suelen tener relaciones a largo plazo con problemas en la intimidad, pero la adicción también puede afectar económicamente, profesionalmente, socialmente, fÃsica y emocionalmente.