Deportes extremos de ciclovia

Esta es una tontera que se me ocurrió el otro día, vas pedaleando por la ciclovía como cualquier tarde y de pronto, en el almacén de la esquina, hay un taxista de mierda detenido en la pista exclusiva para bicicletas.

Es un taxista, cree que la calle es suya y las bicicletas son moscas para su enorme nave espacial V16. Entonces en su imaginación la ciclovía es lo mismo que la calle, la vereda y cualquier otro lugar: un espacio para que su auto estacione.

Entonces sacas la cámara y esperas pacientemente a que el taxista salga del almacén llevando su pan con jamón y queso. Entonces tomas una foto. Y aunque salga mal, tiene que ser con flash:

Deportes extremos de ciclovia

Recibirás una sarta de garabatos, ofensas, insultos y amenazas. Hay que salir pedaleando a toda velocidad, riendo a carcajadas y disfrutando la libertad.

Me dirán que es una tontera, pero la otra opción, detenerse y decirle al taxista que simplemente no puede estacionar ahí, no sirve.

Este es un paso intermedio entre intentar razonar con un ser primitivo y pegarle patadas a la nave espacial (que aunque es un buen desahogo, puede llegar a ser más primitivo aún)

Pruébenlo, les va a gustar.

Este es un post en constante actualización, a medida que voy tomando y subiendo fotos en la ciclovía.

DSCN4875

Hace unos meses me cambié a un departamento cerca del Estadio Nacional, por lo que la ciclovía de Antonio Varas se convirtió en mi nueva ruta hacia la pega. Es la misma ciclovía que angostaron el año pasado para darle más espacio a los autos, una ruta que está lejos de ser perfecta, vamos viendo algunas fotos que he tomado con el tiempo, y les voy contando por qué:

  • Pavimento en mal estado.

Esta ciclovía tiene dos partes bien diferenciadas, la primera va desde Providencia hasta Santa Isabel, va próxima a las veredas y no tiene tantos problemas de asfalto. Pero desde Santa Isabel hacia el sur, hasta Irarrázaval, la situación cambia radicalmente,

DSCN4880

Hay unos eventos enormes, si conoces la ruta ya sabes más o menos cómo evitarlos, pero quienes pasan por primera vez sin duda se llevan una sorpresa.

DSCN4884

Para qué decir con lluvia. Varias esquinas de esta ciclovía lo pasan muy mal, yo siempre disminuyo la velocidad porque la otra opción es sacarse la cresta pasando por sobre los separadores y terminar en la calle, así que los días de mucha lluvia la única opción real es llegar con los pantalones algo mojados al trabajo.

  • Peatones

Creo que con el tiempo –y con los gritos- la gente ha entendido que estas son vías exclusivas para bicicletas, que si caminas por ahí es posible que te choquen o te pasen a mucha velocidad por el lado.

Sin embargo mucha gente sigue caminando por la ciclovía como una opción a cuando la luz roja cree un taco que detenga los autos lo suficiente como para cruzar. Esperé un buen rato para tomar esta foto, es el clásico ejemplo matutino de la vieja nerviosa que camina medio apurada para cruzar en cualquier lado. El problema de esta situación es que usualmente quedan en los veinte centímetros que hay entre la ciclovía y los autos.

A mí me pasó una vez que con el manubrio le pasé a llevar la cartera a una señora. Ciertamente no era mi intención, pero si estás parado y la cartera se balancea hacia la ciclovía, puede pasar.

El peatón que camina....

El problema al revés es mucho más complicado, cuando los peatones cruzan en cualquier lado hacia la ciclovía, porque uno no los ve hasta que ya están encima.

Peatones

Esa foto es realmente al revés, a veces tomo la cámara y apunto hacia atrás. No siempre funciona.

» Leer el resto de esta entrada..

Hoy en la mañana iba pedaleando cuando noté que la mujer adelante mío parecía tener… un niño en el asiento de atrás de la bicicleta. Pero algo raro había. Entonces saqué la cámara y tomé unas fotos.

Baby on board?

El “hijo” era un amasijo de ropa con casco puesto. Pensé que era una idea realmente ingeniosa, es decir, los autos que entran a Antonio Varas sólo miran hacia el sur (por el sentido de la calle) y a veces meten la parte delantera del auto, obligando a los ciclistas a pasar a la calle. Probablemente una silla para niños con un niño arriba, sea una buena idea para lograr que, en alguna mirada de reojo, los automovilistas respeten un poco a los ciclistas.

DSCN4771

Seguí a la anónima ciclista varias calles y en un semáforo le pregunté si acaso tenía esa ropa puesta así para que pareciera un cabro chico. Me dijo, con cara de sorpresa, que no, que acababa de dejar a su hijo en el jardín infantil y por eso esas cosas estaban ahí.

Ok, fue mi imaginación y el instinto de periodista que me jugó una mala pasada, igual mejor quedar como idiota y salir de la curiosidad que quedar metido todo el día. A lo que voy, es que sigue siendo una buena táctica para lograr mayor respeto y evitar choques con los automovilistas: ropa con casco, o incluso un muñeco de plástico puede servir.

Es el equivalente ciclista a la señal de Baby on board.

A lo “Capitán de Mar y Guerra“.

DSCN4685

Hace cerca de un mes iba pedaleando por Thayer Ojeda cuando algo pasó, no recuerdo bien cómo pero choqué con mi bicicleta a alta velocidad contra un auto estacionado, un hit and run que de “run” no tuvo mucho porque caí a la calle, a Thayer Ojeda, y menos mal que ningún auto me pasó por encima. Agarré la bicicleta, mi mochila, y me tendí en el pasto, contra un árbol, a mirar el cielo. Estuve así como por diez minutos, pensando en que fácilmente me pudieron haber atropellado ese día. Andaba con casco así que no me pasó nada, salvo algunos rasmillones y pesadillas los días que siguieron. El otro lado de la historia fue mi fiel bicicleta, mi pistera verde, que se fue “hacia adentro” por el choque. Tuve que cambiar la horquilla, y aún así no quedó del todo bien. El tipo del taller me dijo que el marco está doblado y que tendré que cambiarlo porque eventualmente, con el tiempo, va a romperse.

Durante Marzo, ya que iba relativamente cerca de mi casa, tomé la bicicleta de mi hermana, una Mountain aro 26, súper vieja y maltrecha, pesada como un burro y que sonaba como si arrastrara cadenas por la calle. Y partí pedaleando, todavía con miedo a las calles, por la ciclovía de Simón Bolivar, hasta la ciclovía de Antonio Varas, para después tomar Sucre hacia abajo. Son atroces esas ciclovías, la gente camina por ellas, los autos estacionan, pero a pesar de todo, es impresionante ver cuánta gente las usa.

La raja

Después del salto, sigue la historia. » Leer el resto de esta entrada..

Estas fotos las vengo tomando hace varias semanas, desde que empezó la campaña electoral, típico momento en el que el espacio público deja de importar y todo se llena de horribles carteles y “palomas” publicitarias. Yo solía mover la propaganda de las ciclovías, después la terminé agarrando a patadas. Los primeros días era impresionante cómo ponían carteles de Alberto Cienfuegos, el ex-General Director de Carabineros, en el medio de una pasada peatonal. Es cierto, los candidatos saben poco o nada de lo que hacen sus delincuentes brigadistas, y la gente común termina pagando las consecuencias. Como siempre, a los políticos no les importa nada salvo ellos mismos.

Los primeros días los carteles ni siquiera iban amarrados con alambre, por lo que al menor viento se venían abajo.

Carteles

En la comuna de Las Condes casi todos los días tuve que mover a Monckeberg del medio de la ciclovía, después empecé a agarrarlos a patadas, hasta que le dije a un brigadista -muy amable, debo decir- que por favor tuviera cuidado con dónde los instalaban. Me prometió fijarse.

Monckeberg se toma la ciclovia

Pero no cumplió, claro. Así que durante varios días seguidos me tocó mover, botarlo o ladear a la dupla Piñera-Monckeberg para que no molestaran a la gente. » Leer el resto de esta entrada..

Iba a toda velocidad, medio atrasado por la ciclovía de Presidente Riesco, y adelante mío iban dos chicos caminando, ocupando las dos pistas. Toqué varias veces mi bocina y se corrieron. Al pasar les dije que estaban en la ciclovía.

-¿Y a quién le interesa? -respondió uno de ellos.

Los chicos de los sectores con más dinero suelen ser más arrogantes, pero basta con que frenes la bicicleta en seco y te devuelvas para que se les quite. Iba atrasado y todo, pero pensé que valía la pena.

-¿Cómo que a quién le interesa? -dije, molesto- a mí me interesa. Esta es una vía exclusiva para ciclistas, es lo mismo que se pongan a caminar por la calle.

-Ya.

-De verdad huevón, puede ser hasta peligroso si alguien a toda velocidad te choca, yo vengo por las noches rajado por esta pista, y si no te veo te puedo enterrar la rueda en las pelotas.

-Ya.

-”Ya, ya” -dije imitándolos- puta, ¿entendiste a quién le interesa?

-Ya.

Y seguí pedaleando. Tan tonta que es la juventud actual. Nosotros éramos tontos pero no arrogantes, que es lo que suele pasar cuando tu papito te compra hasta el último estúpido capricho que se te ocurra. En lo personal no siento que el mundo sea mío; siento que tengo que ganármelo, que es otra cosa.

Y para allá vamos.

En bici, claro.

avatar

Sobre mí:

Productor audiovisual, Escritor.
Ciclista urbano y fotógrafo aficionado.

    • Festival Chilemonos.

      Del 25 al 29 de Abril se llevará a cabo en Santiago el Festival de Animación Chilemonos, donde se juntará la crema y nata de la animación nacional. Habrá muestras audiovisuales y estrenos, competencia nacional, internacional y de escuelas; exposiciones, talleres, foros, charlas y demases. Las sedes son el centro cultural GAM, el Centro Cultural Palacio de la Moneda, y el Centro Arte Alameda. En la página web del Festival pueden revisar la programación por fechas y sedes,  los invitados internacionales y las actividades en general. Nos vemos allá.

    • Tin Tin en el cine.

      La semana pasada llegó por fin a los cines "Las Aventuras de Tin Tin: El secreto del Unicornio", la primera de tres películas en esta adaptación de Steven Spielberg y Peter Jackson del famoso comic de Hergé. Les he contado en otras ocasiones que soy un gran fanático de esta saga: pues bien, la película no decepciona. Es realmente increíble, tiene acción, humor y aventuras. Si no conocen al personaje, simplemente imaginen que van a ver Indiana Jones y listo. En cualquier cine del país.