Ha sido una semana ardua, mi espalda me duele pero por fin entregué las postulaciones de Retaguardia al Fondo Audiovisual, con lo que una etapa se termina, ahora a esperar los resultados. Ha sido un largo camino de cerca de un mes, donde aprendí ene. Uno al final aprende en la pega más que en cualquier escuela. Yo tuve una escuela antes, la Zona de Contacto, donde aprendí ene también, y releyendo columnas publicadas me doy cuenta de que a veces el filtro para publicar cosas era… no sé. Ligero. Hoy en día no sé si publicaría columnas como la de a continuación, quizás me parece algo gratuita, pero en fin. Cosas del fútbol. Que de eso también se trata esta columna, por eso la publico, ya que la anterior también fue del mismo tema, pero aplicado a la Copa América. Esta es de la época de Korea Japón. Y lo odiaba igual que ahora. A Florcita Motuda, en cambio, lo ví en “Cuánto vale el show” hace unas semanas… me dio algo raro.

Pena, creo.

2D

Originalmente publicado en Zona de Contacto de El Mercurio,
8 de Junio de 2002, #525

Florcita Motuda y los partidos de la selección Chilena de Fútbol tienen más cosas en común de lo que uno podría imaginar. No hablo de las típicas reacciones como “ambos son perdedores”, “ninguno de los dos le gana a alguien”. No, lo que ambos tienen en común es que ambos son 2D. Están en dos dimensiones en vez de estar en tres.En el fútbol pasa muchas veces que un tiro parece gol, pero se va apenas desviado; o una pelota que uno vio adentro del arco, cuando en realidad había sido corner. A mí no me gusta mucho el fútbol, pero veo los partidos de Chile y las cervezas realzan el problema principal de nuestro cerebro, o más bien de nuestros televisores: que son 2D.

Florcita Motuda, si bien es Disfuncional y Desagradable, además tiene un ligero problema con las cámaras, por la tele parece un idiota. » Leer el resto de esta entrada..

Martes. Ando publicando harto estos días, el jueves viajo a Curanipe así que no lo haré esos días, aunque podría, es bastante fácil hacerlo con esta maravilla llamada wordpress. En fin. Otra columna de la desaparecida Zona de Contacto, una sobre… nada en especial, sobre encontrarse con el mundo, cosa que para mucha gente es muy normal, no sé, quizás sea yo, siempre ando pensando las cosas más de la cuenta, dando vueltas cosas simples que no requieren que pienses. No me pregunten por qué. Eran los buenos años de la Universidad de Chile.

Siempre recuerdo con cariño las cosas que no quise en su momento. Como todos, no más.

Buenos días, mundo cruel.

Originalmente publicado en Zona de Contacto de El Mercurio, fecha y número desconocidas.

Dicen que la mejor forma de sentirse bien es desquitándose con los demás. Es algo que he escuchado varias veces en la calle y, a pesar de que no lo justifico, lo entiendo bastante bien. No hay nada como un buen reclamo de vez en cuando; y luego el alma se siente aliviada.
¿Quién podría negarlo?
Pues bien, hace un par de viernes atrás tuve una experiencia que tal vez alguno de esos sicólogos que escriben best sellers llegue a explicar más profundamente.
Eran las 10am cuando llegué a una bencinera a sacar plata de un cajero automático por primera vez. La primera vez todas las cosas son complicadas. Por eso no me extrañé cuando después de cuatro intentos el simpático cajero no me aceptaba el giro. El asunto habría terminado ahí si es que yo no hubiera necesitado cuatro lucas para fotocopias, así que decidí ir al banco para intentarlo de nuevo. Al probar por segunda vez la tarjeta fue retenida con bombos y platillos, como cuando una máquina de videojuegos te dice “Game Over”. » Leer el resto de esta entrada..

Segunda parte de esta aventura en el Espacio Riesco. La mañana del domingo, cuando un primer artículo ya había sido publicado, estaba leyendo el diario y se me acercó, como en el mejor de mis sueños, una bella promotora. La miré y me dijo “oye, ¿tú eres Cristián Raveau?”. Le dije que si con asombro, pensando que por fin dejaría de ser un fracasado, y ella me respondió muy simpática: “hola.. soy tu prima”. Cosas de la vida. Esta es la columna que acompañó al artículo anterior y con esto se acabó mi cobertura de este tarreo. No se si hubo otros tan grandes después, la verdad, o si volvió a ser como en los comienzos, una actividad de galpones más que nada. En fin. Las cosas de hace 5 años a veces dejan de ser tan importantes.

Originalmente publicado el 9 de diciembre de 2002 en El Mercurio.

Síndrome de Estocolmo.

El síndrome de Estocolmo es cuando los rehenes simpatizan con sus captores, e incluso solidarizan con sus causas. Yo lo estoy sufriendo.

Hace 40 horas no conocía a nadie y hoy, como un recién liberado, recuerdo solo sus nicks y el compartido gusto por las promotoras. » Leer el resto de esta entrada..

Las columnas siempre fueron mi segunda parte favorita en la Zona de Contacto; la primera, por supuesto, los cuentos. Pero en las columnas era donde más me gustaba hablar de lo que después llamé “mi vida en general”, o sea puedes ‘efectivamente’ hablar de tu vida, (o no, si no quieres) pero siempre sacando algún tipo de lección, o generalizando las cosas. Era la excusa perfecta para escribir de uno pero sin que pareciera un diario de vida, cosa que el editor, Hernán “Chato” Díaz solía decir, que la revista no era para mandar recados personales.

Esta columna está en el lote de papeles que encontré el otro día, y leyéndola… a ver, no me asombré en realidad de tantas “metas fracasadas” ni de “promesas rotas”, sino de la cantidad de certeza infundada que tenía sobre las cosas. En especial sobre lo que haría a continuación de mis estudios. Pero nada que hacer, uno pocas veces “dispone”, por lo que no queda más que proponer, a diestra y siniestra. Y a veces en público.

Tres punto cero

Originalmente publicado en Zona de Contacto # 632, sección “Primera Persona Singular”. Viernes 27 de Junio de 2003

Es mi nueva versión. La 3.0. Soy un nuevo yo desde el sábado pasado y la idea de esta columna es que sea una columna-reality que demuestre que cambié. Podrían verme: me corté el pelo después de tres años, tomo menos y prometí ser otra persona, olvidarme de aquella chica, conseguir novia y estudiar más. En fin, ser un mejor yo. Y veremos si lo conseguiré. Voy a escribir esta columna a medida que tenga ganas. Ahora son un cuarto para las nueve del viernes y no tengo panoramas, pero siempre sale algo.

Ahora son las tres de la tarde del sábado y fracasé en todo lo que me propuse ayer. (No, es mentira, todavía es viernes, pero apuesto a que eso es lo que querían leer. Que fracasé. Veremos.) » Leer el resto de esta entrada..

Madrugada de martes, en la tele hay un programa de fonos eróticos con Coté López que se llama “Zona de Contacto”, como el suplemento donde apareció la siguiente columna. Las cosas del destino. En fin, un tema que da para mucho: los hermanos. Esta es mi parcelada pero siempre sincera visión de como funcionan las cosas en mi casa. Y si quieren saber el final de la historia, mi hermano mayor se casó, por lo que quedó una pieza libre y desde ahí tipeo estas líneas.

Originalmente publicado en “Zona de Contacto” de El Mercurio, número 562. 22 de Febrero de 2002.

Nunca he dormido solo, me asusta un poco hacerlo. Siempre hay por lo menos un hermano a mi lado o en el camarote de abajo, otro deambulando por la casa o sorprendiéndote en los baños sin pestillos de mi casa. En mi casa, al menos, no puedes ir al water tranquilo. Mi casa es una verdadera universidad de la vida. Y mis hermanos son los decanos. Es cosa de hacer las comparaciones. A mi hermana menor, la única entre tres hombres, siempre se le dio todo lo que quiso. Y es obvio: me imagino a mi viejo rogando en la sala de parto porque “oh Dios por favor” no fuera otro hombre más. » Leer el resto de esta entrada..

Ahora que termino de tipear esta columna, sigo sin entender las motivaciones de la misma. La situación no está basada en nada real, ni asados de curso ni nada. Lo único que se me puede ocurrir es lo desesperado que estaba yo por escapar de la ciudad durante mi último año de carrera, y lo desagradable que era caminar una y otra vez las mismas calles con una y otra vez las mismas cosas en la cabeza. Quizás por eso y aludiendo a la conocida canción de Andrés Calamaro, surgió este tema, obligadamente con los tópicos tocados una y otra vez.

Originalmente publicado en “Zona de Contacto” de El Mercurio, #563, Viernes 1º de Marzo de 2002. Especial “Refritos”

Adiós, amigos, adiós.

Tengo un amigo que salió del colegio conmigo, y que cuando tenía 15 años decía que a esa edad todas las vidas parecen teleseries. En cierta forma tenía razón. Hace seis años las teleseries eran buenas y la de mi amigo sí que parecía una. » Leer el resto de esta entrada..

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Sobre mí:

Productor audiovisual, Escritor.
Ciclista urbano y fotógrafo aficionado.

    • Tin Tin en el cine.

      La semana pasada llegó por fin a los cines "Las Aventuras de Tin Tin: El secreto del Unicornio", la primera de tres películas en esta adaptación de Steven Spielberg y Peter Jackson del famoso comic de Hergé. Les he contado en otras ocasiones que soy un gran fanático de esta saga: pues bien, la película no decepciona. Es realmente increíble, tiene acción, humor y aventuras. Si no conocen al personaje, simplemente imaginen que van a ver Indiana Jones y listo. En cualquier cine del país.

    • Festival CineB 4.

      Del 4 al 13 de Noviembre se realizará la 4ta versión del Festival de Cine B. La idea es llevar a la pantalla un grupo de películas y cortometrajes independientes, de bajo presupuesto, de estudiantes o que simplemente no pueden exhibirse en otras salas. Son 700 películas, más de 40 en competencia, 18 salas en Santiago y 8 sedes en regiones. Puedes revisar la página oficial para más información sobre la programación, lugares y precios.