Antes que nada, sorry por no publicar nada en la semana, ¡son días agitados estos!

En la foto, un artículo de Terra con un error típico del periodista que tiene la nota a medio terminar pero que todavía no aprende que tiene que poner en negritas aquello que necesita seguir investigando. Clic para agrandar.
La semana pasada estuvo el tema en varios lados, los periodistas que son atacados cada vez que se equivocan o dan su opinión sobre ciertas cosas, el “poder nerd” que la blogósfera le otorga a quienes encuentran errores en los diarios y se dedican a hacerlos notar a través de los comentarios, muchas veces violentos. Recordé un artículo en El Antro sobre una mina que posteó una columna en Rockaxis sobre Iron Maiden, el artículo en cuestión se llamaba Opinión de una maraca sobre Maiden (vamos, que es el Antro, no es para tomárselo tan en serio), pero ejemplos sobran, como pueden leer acá.
Yo trabajé algún tiempo en un diario, si bien nunca hice periodismo muy duro -eran cosas de internet y videojuegos más que nada- aprendí mucho sobre los periodistas, o sobre aquello que me sorprendió tanto cuando recién lo entendí; que los periodistas eran gente como uno. Confieso que cuando era chico, de alguna retorcida manera, imaginaba al periodista como una especie de Clark Kent que sufría por sus temas, imagen que también afirmaban las películas. ¿Han notado cómo a la prensa le encantan las películas que hablan sobre periodistas y siempre sacan buena calificación, aunque no sean tan buenas? Estoy pensando en Buenas Noches y Buena Suerte, por ejemplo.
La verdad es desilusionante, hay pocas cosas que le interesen tan poco a los periodistas como sus temas. Ok, la fecha de entrega, la bajada de texto, un final emotivo, pero vamos, que ser periodista es también trabajar en una fábrica de salchichas, cierras hoy y vamos con otro día, otra nota, otro tema, el tiempo para investigar es mínimo y si a eso le sumas el poco interés, tienes por supuesto notas mediocres escritas en un rato antes del almuerzo. Como decía Libertad, en Mafalda:
Los diarios inventan la mitad de lo que dicen. Y si a eso le sumas que la mitad de lo que pasa, no lo dicen, ¡resulta que los diarios no existen!
Claro, al final los periodistas son gente que tiene preocupaciones reales, los hijos, la plata, los amigos, como todo el mundo. Quizás todos tenían esto claro, pero yo me desayuné con la noticia. Al final también es cierto que El Mercurio termina en un gran porcentaje quemado en asados y otro tanto convertido en sombreros para pintar, así que quizás es cierto… no es tan importante. Yo siempre he sido un fanático de que todo esté bien escrito y haya una ortografía decente, pero no crean que todos los periodistas son así, de hecho la mayoría de los errores que puedes encontrar en los diarios son los que no pasa la autocorrección de Word. Una vez le pregunté a mi editor en la Zona de Contacto que hacían los periodistas antes de internet. “Sabían”, me dijo. » Leer el resto de esta entrada..