Hoy nos enteramos de que el sistema privado de salud en Chile ganó un 70,2% más que en 2010, es decir $45.683 millones de utilidades durante el último año. Y eso no cuenta la última alza de planes de Julio pasado.

La ministra del trabajo, Evelyn Matthei, dijo hoy que es “raro” que una empresa tenga un 70% de utilidades. Eso es más de lo que produce el narcotráfico. Y es que las Isapres son un negocio perfecto: no son clínicas, no son farmacias, no son doctores; son un intermediario entre el paciente y la salud.

Yo estuve en Consalud, alcancé a estar un año desde que dejé de ser carga de mis viejos. Me subieron el plan una vez y me avisaron que lo subirían de nuevo, por lo que me retiré y me fui a Fonasa. Soy un tipo que no va al médico nunca, por lo que pagar cerca de $300.000 al año no es ninguna gracia. Prefiero darle esa plata al Estado.

Y no me vengan con que es para “prevenir”. Mi vieja le dio toda esa plata a Cruz Blanca y en el momento en que la necesitó, mientras estaba en la clínica, le rechazaron todas las licencias.

El gran problema es que a la gente le da miedo el sistema público de salud. Se encargan de mostrarte todo lo malo en la tele, me imagino que pauteados por las mismas Isapres: que las colas, que la crisis, que puros problemas. ¿Sabían que las Isapres atienden a 15% de chilenos y Fonasa al 85%?

Y mientras más gente se pase a Fonasa, más dinero recibe. O sea la misma gente que alega por twitter y se queja y sigue pagando, es parte del problema. Los mismos usuarios podrían destruir el sistema si quisieran.

Pero el sistema de Isapres sigue siendo perfecto, en parte porque el mercado se lo permite. Si un supermercado me trata mal como cliente, me voy a otro. Pero uno no puede cambiarse de Isapres si es que tiene pre-existencias. Recuerdo cuando fui a firmar mi término de relación con Consalud, y el ejecutivo me dijo:

“Tienes epilepsia, eso significa que si te vas de Consalud, ninguna otra isapre te va a aceptar.”

Yo firmé y me marché, pero es una linda amenaza. De un mercado que funciona como las pelotas, imposible de regular, donde el presidente de las Isapres sale en la tele diciendo que si los planes no suben se van a la quiebra, de que hay que cubrir los gastos médicos, en fin. Y la verdad es que los médicos de Isapre te atienden como una fábrica de salchichas, menos de tres minutos, una receta y listo.

Por lo menos en mi experiencia en el sistema público esa parte funciona mucho mejor.

El Oso de mi escritorio les presenta… Keppra. Un remedio para la Epilepsia en un artículo que probablemente no les interese pero… ey, es un blog personal. A veces habrá temas que les interese, a veces no. Pueden volver otro día para cosas más entretenidas.

Keppra

Hace unos ocho meses fui a donde mi doctora, que como buena neuróloga de Isapre, te saluda, te mantiene dos minutos en la consulta y te da remedios. Esta vez fui diferente, estaba cansado de tomar Ravotril y había tenido una crisis generalizada hacía pocos días. La primera en mucho tiempo.

La doctora me dijo que podía probar un remedio llamado Keppra, relativamente nuevo y que funciona específicamente bien para epilepsias Mioclónicas. Dada mi aversión a los remedios –y en especial a sus efectos secundarios- le dije que prefería que no. Ella me dijo que probara, y que, al tanto de mi carácter algo nervioso, no leyera nada sobre el remedio. Tenía razón, hay gente que lee sobre los efectos secundarios y suele padecerlos.

Probé el Keppra, cuyo compuesto es Levetiracetam, y estas son mis conclusiones al respecto.

Lo bueno: es sumamente efectivo. Controla las mioclonías casi por completo, en especial las de la mañana. Esos saltos de mierda que hacen que rompas tazas, que tomar desayuno sea muy complicado, casi desaparecen. Es complicado vivir con “Parkinson matutino”, por eso este remedio es… casi milagroso. No he dejado del todo el Ravotril, pero si he disminuido su uso.

Lo malo: es carísimo. A diferencia de otros remedios para el tema, una caja vale más de $13.000 pesos, y por lo menos yo, necesito dos cajas por mes. Tienen un convenio en la liga Chilena de la Epilepsia, donde por cuatro cajas, te dan una gratis. Esta empresa es un amor. Probablemente para navidad pongan papel higiénico en los baños.

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Mi nuevo mejor amigo

Este es mi nuevo mejor amigo: se llama Ravotril sublingual de 0,25mg. Hay gente que ama este remedio, yo lo detesto pero estoy condenado a tomarlo. Una de las cosas más terribles que tiene son sus efectos secundarios, confusión, pérdida de memoria, incluso uno se deshinibe -yo he dicho burradas al por mayor gracias a esto- pero por sobre todo, está el cansancio. Cansancio en las piernas, y mucho sueño. Es terrible tener que trabajar y de pronto empezar con las mioclonías, estos saltos de mierda, y tener que tomar una pastilla con la que vas a caerte de sueño a las 4 de la tarde. Me ha pasado. Esta pastilla salió, según me contó un doctor, hace unos seis meses y es simplemente increíble. Hace efecto en un minuto (lo normal son 15-18), no pasa por el hígado sino que va directo al intestino, al ser una dosis tan baja no se sienten los efectos secundarios, y su efectividad es igual. Es simplemente perfecto. Hubo un tiempo, a los 21 años, en que me daban dosis de 2mg diarias, y desde siempre he intentado, por mi cuenta, bajar las dosis, primero a 1mg y después a 0,5. Hace poco me recomendaron tomar todos los días una pastilla de 0,25 para mantener un nivel constante de clonazepam en la sangre, y aunque la idea no me gustó mucho, puede que haya que aplicarla según como vaya esta loca idea de deshacerme de los remedios. Igual, en la práctica, estos días de stress he tenido que acudir a este remedio y ahora, son las 23:40 y no tengo sueño. Simplemente genial.

4:49 de la mañana del día sábado, espero tipear un poco e ir a dormir. Hace unos días pensaba en el tema Teletón, tema de todos los años. No me gusta, no hay nada que hacer, no llamo a nadie por supuesto a no colaborar, pero por mi parte prefiero no hacerlo. Y más de una vez he tenido que escuchar eso de “es que algún día te puede pasar a tí”. ¿Es ese el mejor argumento para activar el chip solidario en cualquiera de nosotros? ¿Tenemos que estar asustados, temerosos del futuro, diciendo “voy a ayudar sino cuando tenga un hijo con discapacidad no voy a poder decir nada”? Es una perfecta encerrona moral, si me preguntan a mí. No tengo la más mínima duda de que es la razón por la cual mucha gente aporta a esta causa, no por una real gana de sentirse parte de algo, sino porque existe una obligación moral de por medio. En fin. No es tan importante, es una cosa que venía pensando hace días .
Pero se mezcla con otras cosas, hoy tuve miedo por primera vez en mi vida, de muchas cosas, y requerí de un buen abrazo para paliar un poco las cosas. He tomado la decisión, informada y consciente de dejar de tomar remedios para mi epilepsia mioclónica. Por años he probado todos los fármacos recomendados, algunos más de una vez, y sinceramente nada ha sido de real ayuda como mi gran y mejor amigo Ravotrill. La cosa es que hoy, mientras mi doctora me decía con resignación, “bueno, si es tu desición”, lanzó la clásica frase para que te arrepientas y dejes todo hasta ahí: te puedes morir.
Claro, no es común, pero la muerte súbita en pacientes con epilepsia es un riesgo real y del cual mi doctora tenía que informarme: no hacerlo sería poco inteligente. La cosa es que es el clásico argumento con el que mi vieja diría -lo dijo, de hecho- “ah, no, vuelve a tomar remedios”. Yo en ese momento en la consulta tragué saliva. Dije que bueno, que si existe el riesgo, se corre, pero que no por el miedo a una eventual reacción voy a vivir atemorizado y lleno de pastillas. El miedo es un argumento sumamente fuerte, que en un determinado momento, cuando sales al patio y miras al cielo y piensas en lo que realmente significa, aterra. ¿Y qué es una muerte súbita en epilépticos? Básicamente eso, una crisis donde te mueres sin mayor explicación. Bueno, a decir verdad no es tan común. La otra opción es un tratamiento crónico sólo por el hecho de que tengo miedo. E insisto, no se puede vivir prisionero del miedo.

Creo que todos le tenemos a la muerte, pero en mi caso personal no es tanto a la muerte en sí como a ese segundo terrible en que te das cuenta de que has vivido sin ser un aporte en nada.

Pero claro, ese momento inevitable sólo depende de cómo lleves tu vida.

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Sobre mí:

Productor audiovisual, Escritor.
Ciclista urbano y fotógrafo aficionado.

    • Tin Tin en el cine.

      La semana pasada llegó por fin a los cines "Las Aventuras de Tin Tin: El secreto del Unicornio", la primera de tres películas en esta adaptación de Steven Spielberg y Peter Jackson del famoso comic de Hergé. Les he contado en otras ocasiones que soy un gran fanático de esta saga: pues bien, la película no decepciona. Es realmente increíble, tiene acción, humor y aventuras. Si no conocen al personaje, simplemente imaginen que van a ver Indiana Jones y listo. En cualquier cine del país.

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      Del 4 al 13 de Noviembre se realizará la 4ta versión del Festival de Cine B. La idea es llevar a la pantalla un grupo de películas y cortometrajes independientes, de bajo presupuesto, de estudiantes o que simplemente no pueden exhibirse en otras salas. Son 700 películas, más de 40 en competencia, 18 salas en Santiago y 8 sedes en regiones. Puedes revisar la página oficial para más información sobre la programación, lugares y precios.