Él es Malcolm Taylor Lira, de 23 años. A las 3 y media de la mañana del sábado 16 de Abril de 2011, entró a 140 kilómetros por hora con su Mercedes Benz a la Copec ubicada en Santa María 5621, Vitacura, y arrolló al bombero Gumercindo Díaz, de 52 años, a quien aplastó contra una máquina dispensadora. Tenía 2,15 gramos de alcohol en la sangre. O sea iba ebrio. La semana pasada Gumercindo Díaz salio en la tele, volvió a su casa con un forado en la cabeza, pérdidas de memoria y otros problemas derivados.

Supongo que la familia de Malcom debe haberle ofrecido mucha plata a la de Gumercindo, quien declaró:

No le tengo rencor. Fue un accidente. A lo mejor iba con un trago, pero fue un accidente. Siento pena por él por lo que está pasando, no me gustaría estar en esa condición. Podría haber sido peor, ya que pude morir en el momento.

En el momento del accidente Malcolm no portaba licencia de conducir, ya que tenía una condena previa del año 2009, por conducir en estado de ebriedad.

Malcom está lbre. Cuidado con las noches del fin de semana. Les puede pasar el auto encima y salir caminando.

Él es Jorge Genaro Gallardo Vargas, de 58 años de edad. A mediodía del jueves 23 de Junio de 2011, en la intersección de la Avenida Cardenal José María Caro con puente Recoleta, el cabo primero Marcelo Bravo Romero le informó que no podía seguir avanzando dado los desvíos del tránsito. Jorge Gallardo tras una discusión, le contestó:

Usted no sabe quién soy yo. Soy una persona de mucha influencia.

Tras lo cual aceleró su Mercedes Benz ML 320, pisó el pie del carabinero y lo golpeó con el espejo, lo hizo saltar y caer sobre el pavimento, dejándolo inconsciente. Lamentablemente para Jorge, su estupidez quedó grabada en video, y ya sabemos que al final las noticias dependen de lo impactante que sean las imágenes de que dispongan los departamentos de prensa. Jorge Gallardo fue  detenido y dejado en libertad.

Si le queren mandar saludos le pueden escribir a jgallardo@metalrack.cl, o ir a visitarlo a Camino Turístico 11820, departamento 406, en Lo Barnechea. O llamarlo al 492.03.47

Nos vemos en la cárcel, que es donde termina la gente que anda en bici y bloguea sobre este tipo de pelafustanes en Mercedes Benz.

Se habla mucho estos días de que la principal causa de atropellos en la ciudad son los peatones, que se meten a las autopistas, que andan borrachos, que no respetan los semáforos.

Peatoens

Me parece que la noticia es cierta; hay peatones imprudentes y uno mismo a veces cruza en cualquier lado, pero hay que ver el otro lado de la historia: vivimos en una ciudad diseñada en función del auto, no de las personas. Las autopistas le han pasado por encima a todo el mundo, a quienes hasta hace años podíamos andar en bicicleta por Santa María y hoy topamos con un enorme cartel que prohíbe hacerlo.

Según dicen los expertos, la solución son más autopistas urbanas, diseñadas con atroces e incómodas pasarelas cada 500 metros. Pedirle a la señora que antes cruzaba en el semáforo, que suba 30 escalones. O peor aún, que camine por plataformas ideales para sillas de ruedas y carros de supermercado, pero largas e incómodas para quienes andamos en dos pies. Como ciclista, peatón y usuario –a veces- del transporte público, es impresionante ver cómo en esta ciudad se privilegian tanto esos enormes autos con un sólo pasajero adentro.

Hagamos más calles, botemos parques, casas, para ensanchar avenidas. Más espacio para el auto y menos para la gente. Tenemos tal cagada en esta ciudad atroz, que terminar de meter las patas es mucho más sencillo que arreglar bien las cosas.

Acá un ejemplo, en Providencia. Esta foto está tomada desde la esquina de Huelén con Providencia, hacia el oriente y el poniente.

Semáforo

Entre el semáforo de Miguel Claro y el de Eliodoro Yáñez hay 390 metros y cuatro calles que intersectan. No sé si habrá alguna norma en arquitectura o planificación urbana, en lo personal me parece una distancia exagerada. Para evitar que la gente cruce las ocho pistas de cemento, un pequeño bandejón con pasto y rejas que la gente dobla y acomoda con el tiempo.

Semáforo

No es el único ejemplo, en la Alameda tienes semáforos para peatones en los que pones un pié en la calle y ya tienes que correr para alcanzar a llegar a la mitad de la calle. Ancianos o discapacitados simplemente no pueden y quedan entrampados mientras los motores rugen amenazantes. No es una imagen poética, pueden verlo todos los días en el centro de Santiago. Lo importante: el trafico. Que no hayan tacos. La gente que cruza da lo mismo, que corran, si para eso tienen pies.

Así es Santiago, si usted viene de afuera a conocerla, mejor venga en auto. Le va a parecer una ciudad amistosa.

Fasa en Huelga

Lleva más de 20 días la huelga de Farmacias Ahumada. Sus peticiones son bastante razonables: que su sueldo base sea igual al mínimo (eso es ley desde 2008) y el hecho de que llevan 10 años sin recibir gratificación legal.

Ayer tenían un cartel que decía “no apoye la colusión”.

Recuerdo una vez que entré a una Farmacia Ahumada con un dolor atroz en la rodilla, de tanto pedalear para mi trabajo. Quería comprar ibuprofeno. El clásico, que vale entre $600 y $700.

-No tenemos el genérico, sólo el que cuesta $3.800 – me dijo el vendedor.

-Por favor, por favor –le dije- sé que lo tienen escondido atrás, que necesitas vender el más caro para ganar la comisión, pero de verdad, yo trabajo en un mall, como tú, y me duele mucho la rodilla huevón, por favor véndeme el genérico.

-Lo siento, tenemos sólo el que cuesta $3.800.

Es complicado ponerse en el lugar de estos pobres vendedores. Yo sé lo que me van a decir: que ellos no tienen la culpa, que sus jefes los obligan, que son unas pobres víctimas del sistema.

Me imagino a aquel vendedor que me negó un remedio, cosa que me ha pasado muchas otras veces, sufriendo una vez que me fui, casi llorando por haberme engañado y mentido. Haciendo su trabajo con un dolor inmenso en el alma.

No nos engañemos, los clientes somos tan víctimas de los vendedores como ellos de sus jefes. La diferencia es que nosotros no tenemos alternativa: necesitamos remedios a veces.

Es complicado ponerse en su lugar. Ojalá se acabe la huelga y logren que sus demandas laborales se cumplan, que la empresa respete la ley y tengan mejores condiciones laborales. Que trabajen más felices, que toda la ayuda que pidieron de la gente se consiga. De a poco, creando presión por blogs, twitter o facebook.

Y cuando todo se acabe y vuelvan a atender público, voy a pasar a preguntar si venden remedios genéricos, a ver si aprendieron alguna lección.

Mi velódromo

El pasado sábado 16 de Octubre, después de haber leído en varios sitios de Internet y en Twitter que el velódromo del Estadio Nacional estaría abierto al público a partir de las 2 de la tarde, tomé mi bicicleta, mi soporte para cámara y partí pedaleando hacia allá.

Vivo cerca del Estadio Nacional, y aunque voy todas las semanas a lanzar mi pelota de básquetbol, el velódromo es, salvo un par de conciertos a los que he ido, terreno prohibido. Fue construido junto con el Estadio Nacional en 1938 y para las reparaciones del Mundial de Fútbol de 1962, se separó de la cancha principal. Hoy en día está en condiciones lamentables, la pista tiene baches y el cemento está rajado en muchas partes. Se supone que van a hacer uno nuevo, pero todavía no parece haber ninguna reparación en marcha.

Velódromo 2

Llegué al Velódromo y no vi a nadie. Salvo a un par de cicilstas no parecía haber mucha actividad. Levanté una pequeña cadena y entré. Esperé un rato, instalé la cámara de fotos y empecé a pedalear. Este velódromo tiene una pista de 333,33 metros, capacidad para 7,680 espectadores y usualmente se arrienda para conciertos. Pedalear fue algo extraño para mí, recuerden que no soy más que un ciclista de oficina, y cuando pedaleaba por el sector más inclinado me mantenía, pero con la inevitable sensación de que en cualquier momento iba a caer y morir. No fue así.

En un momento el cuidador de la cancha llegó gritando que no podía pedalear ahí, le dije que tenía entendido que habían actividades y me dijo que no. Por error seguí grabando y tengo esa conversación en video, pero prefiero dejarla en mi archivo personal para no perjudicar a nadie.

Me iba yendo cuando vi a otro caballero, nos pusimos a hablar y me dijo que era parte de una asociación de Ciclistas de Conchalí, no recuerdo bien el nombre. Me explicó que tenían el estadio arrendado hasta las 9 de la noche, que el guardia me había echado por una mezcla de mala onda y flojera, pero que podía andar y grabar sin problemas. Me contó que el velódromo se arrienda para conciertos, se presta para que anden cuatro o cinco vacas sagradas del ciclismo nacional y el resto del tiempo permanece vacío, que la idea es recuperarlo como espacio para los ciclistas en general, lo que me pareció muy buena idea.

Me pasé a la pista y grabé algunos videos que armé y edité acá. Lo que se escucha al final es la rueda trasera de mi bici que a veces se suelta y frena en seco.

Así es más o menos dar una vuelta al velódromo:

Si quieren ver mas videos, en la página de Rebelcallejeros tienen otro grabado durante la jornada del sábado en el Velódromo.

Después de dar varias vueltas fui a almorzar y volví más tarde, esta vez sin bicicleta, a caminar y sacar fotos.

» Leer el resto de esta entrada..

Hace un tiempo el Consejo Nacional de Televisión (CNTV) calificó como un “ultraje” a una serie de segmentos del “Club de la Comedia” de Chilevisión. La votación fue por 3 votos contra 5, acá va un extracto de esa decisión:

La referida manifestación entraña una vulneración del principio democrático, piedra angular del pacto de convivencia social que está plasmando en nuestro ordenamiento constitucional”.

Nunca he sido muy defensor del Club de la Comedia, creo que un programa latero, aburrido y carente de humor en muchos sentidos. Tampoco soy fanático del CNTV o de los alegatos y lloriqueos por twitter, la cosa es que tenía muchas ideas en mente y tipearlas es un buen ejercicio para ordenar la cabeza este domingo en la mañana.

Vamos por partes, ¿Sirve para algo el CNTV? Uno lee internet, compra comics o fanzines en los kioscos con dibujos de sacerdote violando niños, del Presidente robando dinero y cosas por el estilo. Internet y los comics son pagados, uno escoge tenerlos. El servicio de la televisión abierta es distinto, uno paga por el televisor pero el contenido está ahí, disponible para todo el mundo. He escuchado ese argumento de que uno puede apagar o cambiar la tele, eso es verdad hasta cierto punto: mucha gente se aburre en su casa, e incapaces de abrir un libro o salir a caminar, gustan de sentirse acompañados por la cajita idiota. Al mismo tiempo quienes se quejan por internet tienen conexión para poder escoger otras formas de entretención que no sean la tele. Tiene opciones.

Hay gente que necesita la tele. Que quizás cuando las antenas de los canales se destruyan comprenderán el maravilloso mundo que hay afuera, pero mientras tanto, esa población atontada y carente de cualquier opinión que no salga de un noticiero, existe y es mucha.

Millones de personas, sin otra opción, a lo largo de todo un país. Gente que compra cosas, gente que vota. Un montón de gente. No es de extrañar que este Consejo exista, y no sería raro que a futuro nos dieran internet gratis a todos con tal de poder controlarla y medir lo que es bueno o malo.

» Leer el resto de esta entrada..

Las cosas que hace uno por amor.

Ayer salí en Canal 13, en la clásica nota sobre los problemas que enfrentan los ciclistas que andan por la ciudad. No soy muy fanático de las agrupaciones, ni de los parásitos que le viven sacando plata al estado en el buen nombre la Bicicleta. Para mí es un medio de transporte simple, eficiente y barato. No le veo sentido a armar exposiciones culturales con fotos, videos y escultura sobre bicicletas, porque desde mi punto de vista, es similar a poner a las micros, taxis y buses -otros medios de transporte- en un museo.

Tampoco le veo sentido a las cicletadas masivas los domingos. Uno pedalea de lunes a viernes, el fin de semana la bicicleta se guarda, junto con el e-mail, twitter, y todo lo demás.

Y tampoco le veo el sentido a seguir “el ejemplo Danés” en términos de Bicicultura. Acá el problema no es tanto la parte de “La Bici” sino de “la cultura”, si todos pedalearan en Santiago tendríamos cientos de peleas a golpes todo los días, porque en este país la gente es agresiva, idiota y cree tener la razón sobre todo. Eso no es culpa de los autos o del Transantiago, es culpa de la gente.

Lo que sí creo que es la bicicleta es el mejor ejemplo de sustentabilidad, y uno suficiente para empezar. Un vehículo relativamente rápido, simple de arreglar, que te conecta más con el entorno y con los demás. Si uno sabe recibir eso, bienvenido. Es un buen punto de partida para respetar a los otros, descubrir que no está solo en la ciudad y que la velocidad es algo que hay que ganarse, como todo lo demás en la vida.

avatar

Sobre mí:

Productor audiovisual, Escritor.
Ciclista urbano y fotógrafo aficionado.

    • Tin Tin en el cine.

      La semana pasada llegó por fin a los cines "Las Aventuras de Tin Tin: El secreto del Unicornio", la primera de tres películas en esta adaptación de Steven Spielberg y Peter Jackson del famoso comic de Hergé. Les he contado en otras ocasiones que soy un gran fanático de esta saga: pues bien, la película no decepciona. Es realmente increíble, tiene acción, humor y aventuras. Si no conocen al personaje, simplemente imaginen que van a ver Indiana Jones y listo. En cualquier cine del país.

    • Festival CineB 4.

      Del 4 al 13 de Noviembre se realizará la 4ta versión del Festival de Cine B. La idea es llevar a la pantalla un grupo de películas y cortometrajes independientes, de bajo presupuesto, de estudiantes o que simplemente no pueden exhibirse en otras salas. Son 700 películas, más de 40 en competencia, 18 salas en Santiago y 8 sedes en regiones. Puedes revisar la página oficial para más información sobre la programación, lugares y precios.