Vivo cerca del Estadio Nacional y he aprovechado bastante de ir al Teatro Municipal de Ñuñoa (Irrarázaval 1564), que tiene varios panoramas entretenidos para las tardes. Antaño era el Teatro California, pero la municipalidad lo compró en 1998 y actualmente ofrece películas, teatro, música, danza y varias cosas más. Algunos viernes toca la Orquesta de Cámara de Chile, el próximo jueves 25 hay una gala de teatro donde presentarán Art, los miércoles hay un ciclo de cine alemán del Goethe y para otros públicos hay cine y teatro infantil los fines de semana. Todo con entrada gratuita.
El teatro tiene una capacidad de 1300 espectadores y las veces que he ido, al menos a las películas y a escuchar música clásica, he visto mucha gente mayor. Debo ser de los más jóvenes. Bien por Sabat, quien no es santo de mi devoción pero de vez en cuando tiene buenas ideas.
Pueden revisar la programación del teatro en la página de la Corporación Cultural de Ñuñoa, todos los meses va cambiando la cartelera, así que hay que estar atento y ordenarse. Es una panorama totalmente recomendado.



Como siempre, Enero es mes de teatro en Santiago, con el festival
Sábado en la noche fuera de una discoteca cualquiera y un grupo de amigos recién empieza la velada. Agresivos, desarraigados, sin nada que perder. Ron espera a una mujer casada, Pupón intenta agarrarse una mina y defender a su hermana Rosa, Vic es el mediador en una constante pugna. No hay lugar al que ir, no hay nada que hacer. El whisky y las peleas son las ùnicas salidas de una juventud inestable y siempre a punto de estallar. Basado en el texto Ganas de matar en la punta de la lengua de Xavier Durringer y puesto en escena por el 



