Cuando llegó la devolución de impuestos del 2009, me propuse comprar una cámara nueva ya que la mía había muerto el año pasado, y usaba una prestada para andar tomando fotos de carteles o cosas raras que veía por ahí. Opté por una Nikon L18, la compré de hecho “reacondicionada” en esas “ventas relámpago” que Nikon tiene de vez en cuando. Me agrada Nikon aunque he tenido malas experiencias con la atención en locales y el servicio técnico, pero bueno, es gente enfadada por su trabajo, no quiere decir nada de las cámaras. O sea está claro que si vas a comprar una cámara de medio millón de pesos te van a tratar como rey, pero en mi caso no era así. Yo no soy fotógrafo pero me gusta andar siempre con la cámara lista en el cinturón, no soy de esa gente que cree que el talento viene por la calidad de la cámara, sino con algo mucho más simple: tener ojo. Y claro, tener la capacidad -y velocidad- para sacarla a tiempo y disparar.

Lo que buscaba a fin de cuentas era una cámara compacta, de buena sensibilidad, que usara pilas -no me gustan con cargador, a veces uno se escapa a lugares sin electricidad- y que grabara videos en calidad de tele. Y ha sido una compra acertada. En Buenos Aires aproveché las caminatas nocturnas para tomar muchas fotos, con días despejados, otros nublados, algunas apoyado por las luces de la ciudad, otras con movimiento de gente o autos.

Vamos entonces a ver las fotos, en estas primeras, aprovechando la arquitectura de la ciudad:

Noche

Noche

Vienen más fotos después del salto: » Leer el resto de esta entrada..

Placa de Mafalda

Estuve la semana pasada en Buenos Aires con Isabel, llegamos justo para el domingo en que se descubría una figura de Mafalda sentada en un banco en la esquina de Chile con Defensa, cerca de donde vivió muchos años su creador, Quino, en el décimo piso del número 371 de  la calle Chile. Es el mismo lugar donde “vivió” Mafalda, si quieren pueden leer este reportaje para más info, está bien bueno.

Quino está hoy está radicado en Italia y vino especialmente para la ocasión. En lo personal, soy un fanático de la tira cómica, así que no quería perderme el evento, donde además se le entregaría una medalla bicentenario de la ciudad.

Había mucha gente en un domingo que fue récord de calor en la ciudad; 34,4 grados. Llegamos un poco tarde y quedamos bien atrás, entonces a mí me bajó el hambre. Viendo que no podría sacar ninguna foto, propuse ir a comer y a tomar algo en un bar cercano. Esta es mi versión fotográfica de Joaquín Salvador Lavado, alias Quino:

Quino segun yo

En algunos departamentos se leían carteles que rezaban “Bienvenida Mafalda”. Entramos a un  local y de pronto, en medio de unos sandwiches de milanesa y unas cervezas, Isabel me pide la cámara y sale del lugar.  » Leer el resto de esta entrada..

Clic para agrandar la panorámica.

Panoramica el Yeso

El fin de semana estuve en un lugar en las montañas que me encanta, el Embalse el Yeso, realmente lo más cercano que tenemos a un paraíso perdido. Sin guardias, sin pagar entradas, sin kioscos de coca cola o papas fritas, sin baños, sin… nada. A menos de 100 kilómetros de Santiago, es un hermoso lugar para ir a desconectarse de todo junto a una fogata y una larga noche de conversación.

Embalse el yeso

A 2.500 metros sobre el nivel del mar, este embalse captura las aguas del río Yeso, uno de los principales afluentes del Maipo. Construir la represa tardó diez años, y se inauguró -por fin- en 1964. Sus más de 250 millones de litros cúbicos son la principal fuente de agua para Santiago. Si te preguntabas de dónde rayos sale el agua que tomas o usas en la ducha, bueno, probablemente sea de acá.

Rio de deshielo

Si quieres llegar tienes que salir de Santiago por el camino del cajón del Maipo y adentrarte en las montañas, pasar San José y después San Gabriel, donde se acaba el pavimento. Ahí el camino se bifurca: si sigues derecho tomas la ruta G-25, que te lleva al Volcán -y Baños Morales, la entrada al monumento natural El Morado… pero esa es otra historia. Si quieres llegar al Embalse el Yeso tienes que doblar a la izquierda y tomar la ruta G-455 que está en buen estado aunque la calamina hace que saltes un poco. Es entretenido porque el camino se interna en la montaña siguiendo el curso del río y de vez en cuando tienes que cruzar unas vertientes que pasan por medio de la ruta. » Leer el resto de esta entrada..

Bueno, finalmente acá está el video que en cinco minutos y unos pocos segundos resume lo que fueron las 12 horas de viaje -8 de ellas de pedaleo, una de descanso y el resto de arrastrar la bici en subida- que con mis amigo Jaime y su novia Claudia realizamos el 7 de diciembre pasado a esa gran feria navideña de 3 kilómetros también llamada “Lo Vásquez” y posteriormente a Viña del Mar, específicamente Reñaca. Anteriormente había posteado otro video pero śolo de la bajada del túnel Lo Prado.

Acá aparece hasta el 2do peaje, cuando hice sonar las alarmas y me llovieron los insultos. A todos los que pude molestar, lo siento, pero necesitaba esa parte en video. No tengo tomas más allá porque la cámara no soportó el frío y entró en estado de “condensación” o algo así. Para el próximo año lo haremos mejor, quizás dos baterías y dos cintas, porque 60 minutos se me hizo poco.

Pueden ver ciclistas, peatones, carabineros, carretas tiradas por caballos, entradas y salidas a túneles de día y de noche, pueden sentir la velocidad de las bajadas y el fuerte viento que nos tocó. Si pedaleaste esa tarde, búscate, quizás apareces andando o entre los muchos que descansan. Fue un gran viaje, toda una experiencia para volver a realizar.

El domingo 7 de diciembre, a eso de las 6:30 de la tarde, mi amigo Jaime, su novia y yo partimos rumbo a Lo Vásquez (y después directo a Reñaca) en bicicleta, junto con otros miles de personas que van a hacer sus compras navideñas a esa feria de 3 kilómetros llamada Lo Vásquez, y claro, un puñado que también van a rezar. Fueron 12 horas de intenso viaje, de los cuales yo grabé varias partes, este es el primero de dos videos que me interesa que vean, es quizás la parte más agradable del viaje, la salida del primer túnel, Lo Prado, y sus 10 minutos de constante bajada, en un bello atardecer, todo grabado desde mi soporte de cámara que va en el manubrio de la bicicleta (¡Gracias Javier y Raúl!)

Espero editar el otro video ya para la próxima semana, con una especie de resúmen del material que tengo del viaje. Nos vemos.

No se permiten bicis

¡Se viene la cicletada anual a Lo Vásquez! Un viaje fabuloso, un desafío personal entre tú y la noche. Todavía no está claro cuales son los horarios de cierre de las ruta 68, pero hay que estar alerta, el año pasado la radio dijo que cerraban el camino desde La Moneda hacia la costa a las 6pm. Llamé a Carabineros y pregunté. Me dijeron lo mismo. Por supuesto, era mentira, la ruta recién se entrega a peatones y ciclistas a la salida de Santiago. Ojalá que se pueda pedalear el viernes 5 para aprovechar todo el fin de semana y no el domingo 7,  con lo que habría que volver al día siguiente. Cuando lo sepa mejor, les contaré los horarios por acá mismo.

El año pasado yo hice este viaje pero no llegamos muy lejos, claro que nos sirvió como una gran experiencia. En el verano pedaleé por el sur y terminé de entender muchas cosas. Esta es una guía práctica más que nada para novatos, para quienes no han hecho nunca este viaje, porque se dicen muchas cosas y en algunos sitios de internet se plantea como una aventura fácil cuando no lo es. Para nada. Todavía tienes tiempo para prepararte, entrenar un poco y arreglar tu bici. Por mientras, te dejo diez diez motivos por los cuales no deberías ir a Lo Vásquez.

  1. No vayas si es que usas tu bicicleta para comprar pan, hacer paseos esporádicos o subir el cerro San Cristóbal de vez en cuando. No es un paseo para novatos, son entre ocho a diez horas de pedaleo. El terreno es recto en su mayoría y siempre asfaltado, pero el cansancio físico y mental te va a pasar la cuenta. Si tienes todas las ganas del mundo, Posiblemente hayas leído que si subes regularmente el cerro San Cristóbal, puedes llegar y hacer este viaje. No es cierto. No es así. Si haces varios kilómetros todos los días, puedes empezar a pensarlo. Si tienes ganas, pero nada más, mejor no vayas. Dedícate a entrenar, haz el cajón del Maipo, sube varios cerros, e intenta el próximo año.
  2. No vayas si tu bicicleta está en muy mal estado, o no te queda bien. Yo no tengo una gran bicicleta, pero me encargo de mantenerla. Para este viaje necesitas que tu fiel chancha no se convierta en un obstáculo más, recuerda que ambos son un equipo; si no la tienes en buen estado te vas a cansar más de la cuenta.
  3. No vayas si no tienes como volver. En serio. Si vas a llegar reventado a Lo Vásquez o vas a quedar parado a mitad de camino, no es que alguien pueda entrar a la ruta a salvarte. Mucha gente llega a Lo Vásquez y tiene planificado que la recojan allá, o pedalea hasta San Felipe a tomar un bus. Yo pienso llegar a Viña y que mi novia nos espere en un auto con una parrilla para echar la bicicleta. Si vas a la aventura, lo puedes pasar mal. » Leer el resto de esta entrada..
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      • La Momia Roja en papel.

        MomiaRoja Ya está Kioscos de Santiago Centro, Ñuñoa y Providencia, el segundo número de la revista de comic nacional La Momia Roja, colectivo que lleva un buen tiempo en su página web pero que recién ahora se pegó el salto a la pantalla grande. Es humor bastante ácido y fuerte, por lo que no es una recomendación para estómagos sensibles. Que yo me ría con las láminas del álbum "Bacuritas" no significa que a todo el mundo le tenga que parecer gracioso el tema de los sacerdotes pedófilos.   Si quieren conseguirla en kioscos tienen que literalmente correr, yo no la encontré en ningún lado y por suerte me topé con Christiano, quien me vendió un ejemplar y me explicó que la revista no dura mucho en los calles. Una de dos: la compran mucho o las juntas de vecinos piden que sea retirada ya que afecta la moral y las buenas costumbres. No como Maxim o H.

        Si no alcanzan, prueben en la tienda Shazam Comics. La revista sale sólo $500.

      • 6to Festival de Instalación de Software Libre.

        Afiche2010Hace algunos años decidí poner linux en mi computador y aunque me costó un poco aprender, con el tiempo ha sido sumamente provechoso. Todo partió en el FLISOL, el Festival Latinoamericano de Instalación de Software Libre, que se realiza hace cinco años en más de 200 ciudades de 18 países del continente. Este año, debido al terremoto, el evento se aplazó para el sábado 29 de Mayo. Hay una campaña solidaria para reponer computadores en las zonas afectadas, ya que incluso el Zafrada sabe que los computadores viejos corren como nuevos con linux. Como siempre va a haber talleres, charlas y actividades varias, pueden inscribirse gratuitamente en la página oficial o seguir al festival en twitter (@flisolchile). Y recuerden que no es obligación cambiarse de sistema operativo, pueden conocer alternativas gratuitas a programas que ya usan o simplemente hacer preguntas a los amables instaladores que en este día especial soportan a todos los n00bs con la mejor sonrisa en la cara.