Deconstruyendo a la Feña.
Para estar siempre top and fresh, hay que saber tomarse las cosas con humor.
Recuerdo cuando en Tv o no Tv, Francisco Javier Cuadra contaba que el gobierno de Pinochet había lanzado el tema del Cometa Halley como una forma de distraer la atención de la prensa de varios proyectos de ley que estaban atrasados. Fue una maravillosa distracción, tengo muy buenos recuerdos de mi infancia relacionados con aquel cometa, con aprender a leer el cielo y a disfrutar de las noches buscando aquel esquivo visitante pero de paso aprender a orientarse con la Cruz del Sur, imaginar los primeros navegantes siguiendo las estrellas… recrear a los antiguos inventando dibujos con las constelaciones, en fin, todo un mundo allá arriba que no vemos por la contaminación lumínica y que gracias a una escapada nocturna al Cajón del Maipo allá en 1986 comenzó a interesarme.
Tengo claro que tener seis años hoy en día no es lo mismo que cuando me tocó vivirlos a mí. Pero imagino que un futuro, en la versión del 2061 de Tv o no tv, el equivalente del futuro de Cuadra podría contar cómo durante la primera década del siglo surgió un personaje llamado la Feña…
…”Estábamos ad portas de un gobierno de Sebastián Piñera, quien había perdido varias elecciones seguidas, había preocupación en varios sectores por la visión que tenía la gente de un millonario que al tenerlo todo, sólo le faltaba el poder. De acuerdo, quizás Sebastián no ganara esas elecciones, pero había que ir preparando el futuro, y tal como lo habría hecho Hari Seldon, empezamos a sembrar en las generaciones futuras la idea de que tener dinero en exceso no era malo, y que podías ser durante tu juventud un “cuico” (como lo llamaban esos días, antes de que Sebastián prohibiera la palabra en 2015) y progresar hasta que descubrieras que el sentido de la vida está en hacer el bien. La gente en Chile tiene poca memoria y sabíamos que podrían olvidar el hecho de que Sebastían había destruido a tanta gente en su camino por hacer dinero, al fin y al cabo entre una elección y otra había subido más de veinte puntos. Claro, ¿crees tú que en cuatro años a alguien le puede crecer una conciencia? Bueno, nosotros tampoco. En fin, a lo que voy es que había que inventar un personaje con mucho dinero pero querible. Tomamos a la chica de la serie Amango y le hicimos una serie propia”.
Es cosa de mirar la letra del tema principal, llamado, curiosamente, “mujer normal”:
Tal vez lo que me toco / no es lo que yo quería / y no siempre esta contento el corazón / creo que debo entender que es parte de la vida / no todas las cosas tienen su solución.
Este párrafo es una manera de decir “ey, yo no tengo la culpa de que mis viejos tengan dinero y los tuyos no”, la idea es no traspasar la culpa de los antepasados a la generación más joven. Porque vamos, para amasar una fortuna, alguien tiene que haber pasado encima de otros, y eso claro que genera culpa.
cuando la gente empieza a hablar de mi / no escucho a nadie quiero olvidarme de todo…
Hacer oídos sordos ante las críticas es un fabuloso mecanismo de defensa cuando por tu posición social no es realmente importante que escuches a los demás, es decir, si eres una pendeja maleducada y crees que tratar a tu nana como una pobre infeliz por tener dinero está bien… bueno, dale. Total, tú mandas. Si alguien dice algo malo, mejor no escuchar. A veces un “oído selectivo” recibe mejor las críticas.
y que me importa lo que puedan decir / algunos tontos que ni siquiera conozco / yo digo lo que pienso en cualquier lugar / y no me importa nada a quien pueda molestar…
Una característica de ser hijo de alguien es que tu opinión es importante sin importar la pelotudez que sea, adeḿás la Feña está segura que a todos nos interesa escucharla. Es como esa gente que dice “ay, me cargan los gordos y si tengo uno al frente, no puedo evitar decirle lo que pienso”. Bueno, i have some bad news for you, sunshine, no a todo el mundo le interesa escucharte. A menos que tengas mucho dinero. Otra cosa de este párrafo es anticipar la avalancha de críticas que la web 2.0 puede acarrear, con eso “los tontos que no conozco”.
no soy tan fácil de llevar si quiero que me quieras lo se /si tu me quieres y si quieres que te quiera debes saber que soy una mujer normal.
La Feña no es fácil de llevar, todos lo sabemos, pero el punto de partida de la aceptación y del entenderla, es que “ella es una mujer normal”. Si tú no eres como ella, caes en una anormalidad social, si demuestras interés por estudiar, si te gusta el colegio, si para ti la apariencia externa no es importante, entonces quizás no estés tan bien, quizás te falta algo.
que no da vuelta y solo espero de vuelta todo lo que te doy / y que me de todo lo que yo quiera.
Otra obviedad, pero si sales con la Feña tienes que tener una billetera tan gorda como la de George Constanza, para darle “todo lo que ella quiera”. Te aseguro que no será un helado de cien pesos.
quiero entender, debo saber que no voy a encontrar / al hombre que siempre soñé sin ponerme a buscar / es cierto lo acepto tal vez debo cambiar / y aunque quiero ya no puedo volver a empezar
No le pidas peras al olmo, la Feña no puede cambiar. Si alguna vez escuchaste eso de que todos puedes cambiar, bueno, pues ella es la excepción. Así que es mejor que tú cambies, porque si ella opina de una manera y tú de otra, bueno, el del problema claramente eres tú.
no soy tan facil de llevar si quiero que me quiera lo se /si tu me quieres y si quieres que te quiera debes saber que soy una mujer normal / que no da vueltas y solo espero de vuelta todo lo que te doy y me haga sentir como una princesa
Una princesa. Si creas que en el mundo actual no existen las princesas, bueno, pues sí las hay. Son pocas, pero demandan su lugar en la sociedad y exigen ser tratadas como tal. Si tú eres plebeyo y tienes un trabajo de mierda, pues bien, también existe el otro lado, gente que jamás en su vida necesitará trabajarle un peso a nadie, y eso es lo que tienes que aprender a respetar.





interesante.
divertido.
no se si es mito urbano o existe, pero cuenta la leyenda de que existio un libro que deconstruia a rico mcpato y sus sobrinos, como analogia de la lucha de clases.
saludos
qué bueno el análisis,
no lo había pensado…
ME GUSTA EL PROGRAMA DE LA FEÑA, PERO LO QUE CAMBIARÍA ES QUE…..
….LA FEÑA NO ES UNA NIÑA NORMAL, ES UNA NIÑA SOMETIDA A UN POLOLO QUE PSICOLOGICAMENTE LA MALTRATA, ÉL, ES POCO HOMBRE, LA CHANTAJEA (por el caso del portaretrato de su tía) LUEGO LA RIDICULIZA Y HUMILLA FRENTE A TODOS SUS COMPAÑEROS CON UNA CANCIÓN (sólo porque ella lo negó),ES DESLEAL (cuando quería ir a la fiesta de Santiago la delató en la mesa) LE CONTROLA LA VIDA, DICIENDO LO QUE QUE TIENE O NO QUE HACER.(por la audencia que se ganó para cantar) ES MAL EDUCADO, MUCHAS VECES PREPOTENTE Y POR ÚLTIMO MAL ENCACHA’O, SI LO ÚNICO QUE FALTA ES QUE LE PEGUE.
BIEN FEO EJEMPLO PARA LAS NIÑAS ADOLESCENTES QUE ABSORBEN LOS MENSAJES DE LA TELEVISIÓN COMO ESPONJA YA QUE NO TIENEN UN CRITERIO FORMADO. y después se quejan de porqué tanta mujeres son agredidas y muertas en manos de sus parejas.