Show de Goles: la fiesta interminable.
Hace varias semanas ya que he visto “Show de Goles”, la versión de Chilevisión del clásico programa futbolero de UCV-TV de los años ’80s, del que confieso que tengo recuerdos medio vagos, me acuerdo del acercamiento electrónico todo ordinario (un zoom a la pantalla) y de los hinchas sentados y opinando. Asà que no voy a entrar en comparaciones sin sentido sobre lo hermoso que era la tele en los ochenta y cosas asÃ: la tele en los ochenta era un puto asco y alguien deberÃa decirlo.
La cosa es que yo detesto el fútbol, siempre cambio de canal apenas empieza el resumen de los goles, solamente soporto los partidos de Chile. Y asà y todo, hay algo extrañamente magnético en Show de Goles que me hace verlo todos los domingos. A diferencia de “Pelotas” y demases, es que casi… no es un programa de fútbol. Aunque los panelistas sepan mucho del tema, inevitablemente las conversaciones y las tallas me recuerdan a cuando yo veo los partidos de la selección con mis amigos: vuelan las bromas, los gritos, hay una sensación de alegrÃa generalizada, esto es “la fiesta del fútbol” en su esplendor de domingo de medianoche. Es la excusa para juntarse y bromear un rato. Cuando el fútbol es secundario es cuando a algunos de nosotros nos gusta. Pero cuando el tema es ver la jugada polémica y hablar de la pasión del incondicional del hincha… ahà no.
“Show de Goles” tiene la gran virtud de tener a un grupo de hinchas muy buenos para la talla, está Camacho, el viejo de la U, el tipo de U. de Concepción, que le dicen “La Chilindrina” (es igual), el tipo de la UC al que le ponen música clásica, también Ron Jeremy, el hincha de O’higgins. Y aquà empieza la sección machista de este comentario y es que creo que Marisela Santibañez no junta ni pega ahÃ. Primero porque se toma todo muy en serio, hoy tras el clásico Colo-Colo / U. de Chile, al no poder responder las tallas, se rajó en puteadas contra todos. En vez del relajo, Marisela pone la tensión, está permanentemente haciendo un papel y uno llega a dudar de lo mucho que le gustará Colo-Colo o el fútbol. ¿Es que no hay nadie mejor para ese puesto? Está como en otra onda, incluso Felipe Bianchi, que está muy bien de conductor, se siente más relajado de lo que lo hemos podido ver en estelares o en las propias noticias, como que el horario le hace bien, aporta y es un buen hilo entre los contertulios.
“Show de goles” funciona porque es un programa de humor y de manera secundaria un programa de fútbol. Claro, funciona para mÃ. Porque probablemente para un cabeza de pelota debe ser un desastre de programa, poco serio y poco comprometido y weás. Mis pelotas. Esta es la forma en que me parece que el fútbol tiene que ser: una fiesta, una tontera. Y claro, dar los goles, que alguna concesión hay que dar.



